sábado 5 de septiembre de 2009

#12, Solo una vez

...y no nos vamos a reencarnar.

A lo largo del tiempo, las personas nos familiarizamos con multitud de planteamientos, frases, dichos e ideas que se han generalizado y aceptado como si de cierta lógica transcendental se tratase.
Muchas veces creo encontrar la clave a mi aborrecimiento hacia la humanidad en general en estas pautas -y en las comedias románticas-. Practicamente todas las personas viven con la ensoñación de que han de hacer algo grande que les haga ser recordados, que hay una recompensa despues de las muerte para los honrados y piadosos, o aquella en la que habrá una continuidad en su existencia mientras exista un flujo de vida.


Si existiese la posibilidad remota de un más allá, o de un después, la reencarnación o la anamnesis, no la quiero. Me gusta la idea de que todo esto va a suceder solo una vez, es un planteamiento donde el final no importa, que no da más valor a las cosas del que tienen, y todo se acepta tal como es.
¿Conformismo? Puede, pero me estoy dejando llevar por lo que pienso, no por lo que otros dijeron.

Rem tiene razón, solo yo me entiendo. Pero, por lo menos me estoy dejando entender.

right hand

viernes 4 de septiembre de 2009

#11, El odio se odia a sí mismo

...y otras 49 conclusiones varias sobre mi mismo.

  1. No me gusta el día de mi cumpleaños.
  2. Me muerdo las uñas, pero no me las arranco. En realidad solo las aprieto un poco. Antes me mordía las manos sin darme cuenta cuando estaba nervioso. También cuando me apetecía dibujar y no podía.
  3. También me mordía los labios cuando le daba muchas vueltas a algo hasta hacerme daño.
  4. Siempre he considerado que me comunico infinitamente mejor por escrito que verbalmente, y sin embargo, apenas nadie me ha oido hablar de ese modo.
  5. Solo descubro temas musicales que me gusten cuando estoy siendo melancólico.
  6. Escucho música con los auriculares puestos mientras duermo. Para esas ocasiones solo escucho alguno de mis temas musicales preferidos, un tanto melancólicos.
  7. No me gusta sentirme especial.
  8. No pienso en el amor. No creo parecerme en casi nada a las personas que sí piensan en el amor. No todas las personas que piensan en el amor que caen mal.
  9. Mientras trabajo tengo la sensación de que en realidad se está rodando una película.
  10. No soporto la falta de consideración, creo que las personas podrían llegar a gustarme si fuesen consecuentes con todos sus hábitos y comportamiento.
  11. Por las mañanas presento pocos signos de vida hasta que consigo estar consciente.
  12. La gente cree que me gustan los gatos. Simplemente me resultan indiferentes, lo que no quiere decir que no pueda tener opiniones favorables acerca de algún gato. Me producen muchísima alérgia.
  13. No creo en la amistad. Es un fenómeno ambiguo que se presenta sujeto a prejuicios, intereses, necesidades afectivas, etc. Prefiero considerar la cercanía o mi relación con cada persona independientemente del atributo de "amistad".
  14. Se muy bien las cosas que no me gustan, pero me cuesta decidir cuales son aquellas que me gustan.
  15. Me cuesta mucho decir te quiero.
  16. Me cuesta soportar que me toquen, pero trato de no expresarlo por consideración.
  17. Hay cierto nivel en eso a lo que llamamos amistad que atribuyo a aquellos que una vez me consideraron amigo pero que acabaron detestándome y a los que he echado de menos.
  18. Considero que ser sincero es un desafío, ya que, aunque se considera como algo noble y bueno, la gente sincera en el fondo incomoda a los demás.
  19. Aunque hable no quiere decir que en realidad esté contando lo que esté pensando. Cuando llevo largo rato callado, sí que estaría contando lo que pienso, y estoy acostumbrado a no hacerlo si no me pregunta la persona adecuada.
  20. Pienso que las personas, así como la propia humanidad, y la vida misma, están sobrevaloradas.
  21. Hace tiempo descubrí que cerré el cupo de conocer a gente, pero no me importa tratar con la gente que realmente está interesada en tratar conmigo.
  22. También que no soporto pasar varios días sin poder encerrarme a solas en mi propia habitación.
  23. Cuando me despierto estoy agarrado a mi cogín o tengo la cara tapada.
  24. Me siento más agusto cuando estoy leyendo o escribiendo.
  25. Me dan ataques de claustrofobia cuando estoy rodeado de mucha gente a la que no conozco durante mucho rato.
  26. Estoy incómodo cuando no llevo algo rodeandome el cuello cuando me acostumbro a ello.
  27. Tiendo a llevar puestos los auriculares aunque estén desenchufados o no esté escuchando música. Detesto que mi móvil solo tenga un auricular.
  28. Mi punto débil es mi espalda.
  29. Me gusta llevar el flequillo largo.
  30. Siempre me ha gustado mucho el pelo color castaño claro.
  31. Soy más moderado de lo que muchos creen.
  32. Me gusta cantar, especialmente cuando estoy solo.
  33. Cuando leo me quito las gafas. Cuando se me cansa la vista y me apetece seguir leyendo me las pongo. Si no me apetece seguir leyendo me duermo.
  34. Me amodorro con suma facilidad en invierno.
  35. Es muy difícil despertarme.
  36. Parece que tenga ojeras, es que mi cara es así.
  37. No me considero ni hombre ni mujer. Por lo general percivo de ese mismo modo a los demás.
  38. Cuando estoy realmente de mal humor, hago que la gente me vea de muy buen humor.
  39. Solo consigo estar tranquilo cuando estoy con alguien que me agrada/cae bien.
  40. No me siento especialmente orgulloso de tener tanta memoria.
  41. Detesto odiar, el odio te hace tener presente a aquello que odias.
  42. No tengo un color favorito.
  43. El primer número que me viene a la cabeza siempre es el 27.
  44. A veces me vienen algunas palabras en otros idiomas antes que en español, especialmente en inglés.
  45. Me resulta curioso. No soporto el ruido que hacen las personas con la boca. Especialmente, el que hacen los perros cuando beben.
  46. Si estoy solo me cuesta ponerme a ver una película entera, así que termino viéndolas por partes.
  47. No me gusta el 75% de mis tres películas favoritas.
  48. Me duelen las manos todos los días.
  49. Para mi, no hay ningún sentido en general para la vida o la existencia en sí, considero que es algo totalmente arbitrario.
  50. Tengo cierta propensión a hacer listas si estoy de humor para ello.

lunes 31 de agosto de 2009

#10, Paseando por el castillo de Alhana

... o cómo aprender a preparar postres.

De este verano me quedo con algunos recuerdos, entre ellos los días que Alhana y yo estuvimos modelando con fimo, cosiendo broches de fieltro, preparando butaudon y pseudo-okonomiyaki, bizcocho de chocolate y tarta de manzana.

Como no me gustan algunos de los ingredientes de la receta de tarta de frutas de Alhana, la estuvo preparando con manzana en lugar de las frutas habituales. Ayer traté de prepararla utilizando su receta, y este ha sido el resultado:

~ apple pie ~

Como no disponía de báscula, tuve que preparar la mezcla para la crema a ojo, mi veredicto es que sabe mucho a limón y canela, y la crema no tiene la textura adecuada, pero el resultado ha sido igual de sabroso.

Aparte del cambio en la fruta, hubo otras variaciones en la receta, por ejemplo:
  • La fruta estaba especialmente fría, y no a temperatura ambiente que sería lo normal.
  • La leche estuvo algo más de tiempo cociendo junto con la matequila, la caña de canela y la corteza de limón, fué lo que colaboró a que tuviese un sabor más fuerte.
  • La mezcla no fue del todo homogénea debido a que no pude hacer grandes esfuerzos a la hora de batir, daba pena verme cocinando con la venda puesta en la muñeca.
  • Para que la mezcla de la crema se espesara sin llegar a cocer, hubo que darle varios tiempos de fuego, pero sin dejar de remover.
  • Aproveché las claras sobrantes de los huevos utilizados, batiéndolas y pintando con ellas por encima de la tarta y la manzana, lo que le da brillo e hidrata la superficie de la manzana para que aguante más en el horno.
  • La segunda horneada para la crema llevó aproximadamente una hora a 170ºC en lugar de quince minutos a temperatura medioalta, el horno que utilicé no regula bien la temperatura y la parte interior de la crema hubiese quedado cruda.
  • Una vez terminada la horneada, se dejó reposar mientras el horno subía a 220ºC para terminar de dorar la parte exterior, de uno a dos minutos es suficiente.
Consejos varios:
  • Es importante comprobar los tiempos de cocción del horno que se va a utilizar, empezando a calentar a una temperatura media el horno antes de introducir lo que vamos a preparar. También hay que conocer el tiempo que tarda en enfriárse y recordar que la altura a la que se encuentre el postre dentro del horno también influye.
  • Desconocer todo esto puede suponer que nos quede crudo por dentro o excesivamente tostado por fuera.
  • A la hora de preparar la crema, lo mejor es tener todos los ingredientes preparados al alcance, incluidos los recipientes y utensilios, porque en el tiempo que se cuece una mezcla, hay que preparar otra y tendremos el tiempo justo -creo que nadie quiere que se le queme nada-.
  • Mucha gente evita preparar postres porque creen que van a ensuciar mucho, cuando lo único que se necesita es un poco de disciplina sobre el orden y la paciencia. No es necesario utilizar demasiados recipientes mientras se tenga el grifo y el estropajo a mano.
  • La mantequilla empieza a hervir en cuanto toca el fondo de la olla, seguro que os resulta interesante saberlo. Yo casi echo zumo en lugar de leche y tuve un lapsus mientras me decidía por la leche que utilizaría -por algún motivo en la nevera de esta casa hay leche desnatada, entera uperisada con calcio, semidesnatada, bebida de soja...-.
  • Hay gente que está acostumbrada a batir utilizando tenedores, como en el caso de Alhana, otros más apegados al batidor de globo como yo, y quienes no se complican la vida y echan mano de la batidoraeléctrica. En esta receta aseguro que es más fácil batir a mano -la cantidad es muy pequeña-, o ya os podéis olvidar de que la mezcla se espese.
  • En esta receta hay que pelar una manzana y trocearla en láminas, además de sacarle una tira medianamente larga de corteza al limón. Puede parecer una tontería, pero no está de más practicar y tener un cuchillo afilado y manejable para estas cosas, para evitar cortes mayormente.
  • Si vaís a animaros con la receta pero no sois muy dados al horno, buscad algún utensilio o procedimiento para extraer la bandeja caliente. Aseguro que es importante para que no acabe en el suelo y alguna mano quemada.

Esta de aquí es una porción de un bizcocho de chocolate que preparamos, receta de Alhana que espero publique pronto en su blog. Básicamente es como una magdalena gigante con chocolate.

actually, there was a cake
Buen provecho~


domingo 9 de agosto de 2009

#09, El astronauta en la piscina

...mezcla fatal para dar lugar a una pesadilla.

Es una de esas situaciones a las que no les das mucha importancia debido a que: a) estas dormido, así que te da lo mismo; b) puede que sea algo que estés viendo en la tele, lo que es igual a estar inmerso en la nada y te da lo mismo.

Observando por debajo de la superficie, se encontraba lo que daba la impresión de ser un astronauta debajo del agua. Se dedicaba a flotar como si se encontrase en gravedad cero, de cara a una de las paredes del recinto, sus movimientos eran muy pausados; yo solo miraba.
En mis oídos había agua, la oía moverse, y yo oscilaba como pegado a la superfície, pero no me ví las manos ni los pies, pensé que me encontraría detrás de una cámara y por eso observaba.
Como si una especie de chorro hubiese salido de la pared que el astronauta observaba, parte de su cabeza desapareció, y una vez que se posó su cuerpo silenciosamente en el fondo, la imagen se emborronó hasta apagarse acompañado del ruido de la niebla.

Me desperté cuando el ruido cesó de golpe, sujeto a la imagen del techo de mi habitación. No pensé en reaccionar hasta que por mi cabeza pasó la idea de que estaba despierto.
La habitación estaba demasiado vacía y silenciosa.

Durante varios días, mi memoria me deleitó con varios flashbacks cuando menos me lo esperaba, dejándome más blanco que el yeso, o quitándome las ganas de comer después de un odioso escalofrío.

En dos años he tenido la misma breve pesadilla hasta en cinco ocasiones. No he querido nunca darle demasiadas vueltas, pero no encuentro relación en los elementos que aparecen.
Si el sueño tiene alguna finalidad, me pregunto cual puede ser.



"Deseo que el cielo sea todo blanco
y que no tenga fin.
Cuando mirara arriba, me tragaría.

Mientras camino descalzo el dolor persiste.
Quería que te dieras cuenta de mis pisadas,
por eso en este día
dejo ir tu mano.

Pero ni siquiera te giraste,
dejándome aquí.
Empezaste tu viaje con tu sueño.
Dijiste que nunca más me sonreirías.

Deseo que seas completamente blanco y puro,
y que no tengas fin.
Y puedas envolverme con un gran abrazo cuando mejore."

sábado 8 de agosto de 2009

#08, Pura indeterminación o el yo que determina

... a efectos prácticos de la pura voluntad -y la nulidad- sobre la cosa pensante.

No hace mucho que dejé de creer en el alma. Aun quería aferrarme a unas cuantas metáforas que estaban endorsadas a los futiles planteamientos ligados a mi infancia, y me resultaba muy difícil verme desnudo sin ese argumento.

En ocasiones es inevitable, que al indagar sobre otras concepciones e ideologías, se termine empapado de argumentos, pero, a fin de cuentas no hay que dejarse convencer ni desestimarlos como si no tuviesen validez, hay que luchar por comprenderlos y tratar de ver: ¿dónde está la razón?

Muchos se equivocan al pensar que los argumentos establecidos por otros son significantes o reveladores, portadores de sabiduría y de verdad, entre un mar de verborrea que trata de sonar inteligente; la verdad detrás de todas las corrientes de pensamiento se encuentra en la práctica del razonamiento, puesto que el conocimiento es una búsqueda incesante de respuestas, y la enorme variabilidad de respuestas es demasiado inmensa como para encontrar una única referencia para la verdad.

Yo aun no he hecho uso de mi determinación, pues mi visión de las cosas es demasiado absoluta como para resultarme fácil el decantarme por una u otra -me aquejo de una abstracción excesiva-. Por ahora mi voluntad seguirá siendo vacía.



Lecturas recomendadas:
  • Heidegger para principiantes (Eric LeMay, Jenniffer Pitts, Paul Gordon), 2000
    ISBN 987-9065-77-8
"El gran mérito de los autores de este libro no es sólo haber explicado y volver accesibles sus notoriamente abstrusas ideas, sino el hecho de exponerlas en el contexto de la historia de las ideas —de Platón a Descartes, Kant y Nietzsche. Los autores encontraron las llaves que sirven para entender varios de los misterios que encierra nuestra propia existencia, y desafiar a las concepciones que nos rigen como seres humanos."


La Guerra de las Salamandras